El presidente ejecutivo de Codelco ha informado al país en días pasados que esta empresa podría dejar de aportar dinero al Fisco en 2009. Si esto ocurre, sería la primera vez desde su creación en 1976. Los menores aportes de Codelco al erario ocurrieron durante el último período de precios bajos, en 1999 y 2002, con cerca de 300 millones de dólares por año. Los mayores aportes al Estado se generaron en 2006 y 2007, con cerca de ocho mil millones
de dólares por año.
¿De qué dependen las ganancias de Codelco en 2009? De varios factores que paso a exponer a continuación.
El primero, obviamente, es el precio. La incertidumbre que aún impera en la economía mundial significa que el precio del cobre proyectado para 2009 por las principales instituciones y expertos en el mundo varía entre 1,2 y 2,5 dólares por libra.
Los costos de producción son el segundo factor. Sabemos que cuando el precio del cobre está alto, los costos están altos y los insumos están caros. Por ello, cuando baja el precio, también lo hacen los costos de producción. En períodos de crisis, el precio usualmente baja hasta dejar pérdidas, temporalmente, para cerca de la mitad de los productores del mundo. Ello ocurrió en 2001 y 2002, y podría ocurrir ahora si el precio desciende, temporalmente, a niveles de un dólar por libra.
El tercer factor es la situación de la empresa misma. La Codelco de hoy no es la misma de
épocas pasadas. Hay menos holguras mineras hoy de las que había otrora. El principal problema, pero no el único, es la mina de Chuquicamata. No sólo la ley del mineral ha descendido significativamente, sino que la profundidad de la mina hace necesario ir a una explotación subterránea. Por ello, Chuquicamata está produciendo mucho menos hoy que antes, y esto es fatal para los costos.
Con un precio promedio de US$1,2 la libra en 2009, los costos deberían bajar, hacia finales del año, a los niveles ajustados de 2001 y 2002: Chuquicamata tendría una dura lucha para no generar pérdidas, mientras que casi todas las grandes minas chilenas tendrían utilidades. Para una Chuquicamata subterránea hay que invertir enormes sumas ahora, de modo que rinda frutos en ocho a 10 años más. Y si queremos que Andina y El Teniente crezcan en producción en los próximos 10 años, también hay que invertir ahora.
Los desafíos que tiene Codelco son de gestión, de independencia, pero también de información y control. En otro plano, ellos están en sus minas, en su fuerza de trabajo y en sus inversiones. En 2008 la minera estatal entregó al Fisco cerca de cinco mil millones de dólares. Es necesario que el Estado le devuelva una parte de estos recursos para reinvertir, evitando que la empresa se siga endeudando inconvenientemente. Para una buena gestión, es vital que la empresa no tenga interferencia desde las esferas políticas; por ejemplo, que no se repita lo del 2007 y 2008, con los paros de subcontratistas. También es clave que Codelco vuelva a los estándares de 2000 y anteriores en términos de entrega de información detallada de cada una de sus minas, al igual que lo hacen las grandes empresas mineras privadas. Sólo así los chilenos podremos analizarla fielmente.
Finalmente, para una buena gestión, Codelco debe reducir personal en donde sea aconsejable y cuidar a sus trabajadores más productivos, proporcionándoles mayor entrenamiento. Cumplidas estas condiciones, tengo el convencimiento de que Codelco volverá a entregar utilidades al país, incluso en el peor escenario de precios.
Gustavo Lagos, Centro de Minería de la Universidad Católica
Publicidad por Bligoo.com
Comentarios de este artículo en RSS
